Si tienes dinero invertido, una cuenta de ahorro con intereses o recibes dividendos de acciones, esto te interesa. Los tramos del IRPF para rendimientos del capital mobiliario determinan cuánto pagas a Hacienda por ese dinero. En 2025 los tipos oscilan entre el 19% y el 30%, dependiendo de cuánto hayas ganado. Conocer estos tramos con antelación te permite planificar mejor y evitar sorpresas en la declaración.
Estos rendimientos no tributan junto con tu sueldo o tus ingresos como autónomo. Tienen su propio tratamiento fiscal: forman parte de la base imponible del ahorro, que tiene una escala de gravamen específica y, en general, más favorable que la tarifa general del IRPF. Eso es una ventaja que vale la pena entender bien.
En este artículo te explicamos cómo funcionan los tramos, qué entra dentro de estos rendimientos, cómo se calculan y qué puedes hacer para optimizar tu situación fiscal de forma completamente legal.
Qué son los rendimientos del capital mobiliario
Dicho en términos sencillos: son las ganancias que obtienes por tener dinero «trabajando» para ti a través de productos financieros.
Entra dentro de esta categoría:
- Los intereses de cuentas bancarias y depósitos
- Los dividendos de acciones
- Los rendimientos de bonos, obligaciones y letras del Tesoro
- Los cupones de fondos de inversión o productos de renta fija
- Los rendimientos de seguros de vida o de capitalización con componente de ahorro
- Las participaciones en beneficios de sociedades
Lo que no incluye son las ganancias o pérdidas por la venta de acciones o fondos. Esas van a otro apartado de la base del ahorro llamado ganancias y pérdidas patrimoniales.
Si tienes dudas sobre qué entra y qué no, puedes consultar nuestra guía completa sobre la tributación rendimientos del capital mobiliario para verlo con más detalle.
Tabla de tramos del IRPF para el ahorro en 2025
Los tramos que se aplican a los rendimientos del capital mobiliario son los mismos que los del resto de la base imponible del ahorro. Esta es la escala estatal vigente en 2025:
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Base liquidable del ahorro |
Tipo aplicable |
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Hasta 6.000 € |
19% |
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De 6.000 € a 50.000 € |
21% |
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De 50.000 € a 200.000 € |
23% |
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De 200.000 € a 300.000 € |
27% |
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Más de 300.000 € |
30% |
Importante: estos son los tipos estatales. A ellos se suma el tramo autonómico, que varía según la comunidad autónoma en la que residas. El tipo efectivo final que pagas es la suma de ambos. En la mayoría de comunidades, el tipo combinado coincide con estos porcentajes porque el reparto estatal/autonómico suma exactamente estos valores, pero puede haber pequeñas diferencias.
Cómo funciona la progresividad
No pagas el mismo porcentaje por todo lo que ganas. El sistema es progresivo: cada tramo solo se aplica a la parte de la base que entra dentro de ese rango.
Supón que has cobrado 8.000 € en intereses y dividendos durante 2024:
- Los primeros 6.000 € tributan al 19% → 1.140 €
- Los 2.000 € restantes tributan al 21% → 420 €
- Total: 1.560 €
No pagas el 21% sobre los 8.000 € completos. Solo sobre lo que supera el primer tramo.
Qué es la base imponible del ahorro y por qué importa
La base imponible del ahorro es el cajón fiscal donde se meten todos los rendimientos que no provienen del trabajo ni de actividades económicas. Incluye:
- Los rendimientos del capital mobiliario (intereses, dividendos, etc.)
- Las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de transmisiones (venta de acciones, fondos, inmuebles, etc.)
Lo interesante es que dentro de esta base se pueden compensar pérdidas con ganancias. Si has ganado 5.000 € en dividendos pero has perdido 2.000 € vendiendo unas acciones, solo tributas por los 3.000 € netos. Esta compensación tiene sus límites y reglas específicas, pero es una herramienta de planificación muy útil.
Otra ventaja: los rendimientos del capital mobiliario se pueden reducir con ciertos gastos deducibles, como las comisiones de administración y custodia de valores. Son importes pequeños, pero conviene incluirlos.
Retenciones y cómo afectan a tu declaración
En España, las entidades financieras aplican una retención del 19% sobre la mayoría de rendimientos del capital mobiliario en el momento en que te los abonan. Esto significa que Hacienda ya se lleva su parte antes de que el dinero llegue a tu cuenta.
¿Qué ocurre en la declaración? Que esa retención se descuenta de lo que debes pagar. Si tu tipo efectivo es mayor del 19% porque tus rendimientos superan los 6.000 €, tendrás que pagar la diferencia. Si es menor —porque tus ingresos totales son bajos—, podrías tener derecho a devolución.
Por eso es importante no omitir estos rendimientos aunque ya estén retenidos. Hacienda los cruza con los datos que le reportan los bancos, y si hay discrepancias, pueden llegar requerimientos.
Cuándo conviene planificar la tributación de estos rendimientos
La fiscalidad del ahorro permite cierto margen de maniobra si actúas con antelación. Algunos ejemplos prácticos:
- Distribuir cobros entre años fiscales: si puedes controlar cuándo cobras ciertos intereses o cupones, repartirlos entre dos ejercicios puede evitar saltar a un tramo superior.
- Compensar pérdidas pendientes: si tienes pérdidas patrimoniales de años anteriores sin compensar, es momento de valorar si conviene materializar algunas ganancias este año.
- Elegir productos con diferimiento fiscal: algunos instrumentos, como los fondos de inversión, permiten traspasar sin tributar hasta el momento del reembolso, lo que aplaza el pago de impuestos.
- Revisar la retención aplicada: en casos de no residentes o situaciones específicas, la retención puede diferir. Conviene verificarlo.
Si quieres un ejemplo de producto de ahorro donde estos tramos tienen impacto real, puedes explorar opciones como Rentabiliza tu base del ahorro con Trade Republic, una plataforma que ofrece intereses sobre el efectivo depositado y que muchos residentes en España ya utilizan.
Diferencias entre residentes y no residentes fiscales
Los tramos del IRPF que hemos visto aplican a los residentes fiscales en España, es decir, quienes pasan más de 183 días al año en territorio español o tienen aquí su centro de intereses económicos.
Los no residentes tributan por el Impuesto sobre la Renta de No Residentes (IRNR), que tiene una escala distinta. En general, el tipo aplicable a los rendimientos del capital mobiliario para no residentes de la UE o el EEE es del 19%. Para el resto, suele ser del 24%, aunque los convenios de doble imposición pueden reducirlo.
Si acabas de llegar a España o tienes dudas sobre tu condición de residente fiscal, este es un punto crítico que conviene aclarar antes de presentar ninguna declaración.
Preguntas frecuentes sobre los tramos del IRPF y el capital mobiliario
¿Los intereses de una cuenta corriente también tributan?
Sí. Cualquier remuneración que te pague el banco por tener dinero depositado —aunque sea un 0,1%— es un rendimiento del capital mobiliario y tributa según los tramos del IRPF del ahorro. Normalmente ya viene con la retención aplicada.
¿Los dividendos tienen alguna exención?
Históricamente existió una exención para los primeros 1.500 € en dividendos, pero fue eliminada en 2015. En 2025 no existe ninguna exención general para dividendos: tributan íntegramente desde el primer euro.
¿Qué pasa si no declaro estos rendimientos?
Hacienda recibe información directamente de los bancos y brokers sobre los rendimientos que has cobrado. Si no los incluyes en tu declaración, es muy probable que recibas una propuesta de liquidación o una notificación de inicio de comprobación. Las sanciones pueden ser significativas, así que conviene regularizar cualquier situación antes de que llegue ese requerimiento.
¿Un fondo de inversión tributa igual que una cuenta de ahorro?
No exactamente. Los rendimientos de un fondo solo tributan cuando haces el reembolso. Mientras mantienes el fondo —o lo traspasas a otro—, no hay tributación. Eso lo convierte en un instrumento con ventaja fiscal frente a un depósito, donde los intereses tributan cada vez que se generan.
¿La tributación de los rendimientos del capital mobiliario varía según la comunidad autónoma?
En teoría sí, porque las comunidades pueden aprobar su propio tramo autonómico del IRPF del ahorro. En la práctica, la mayor parte de comunidades aplica exactamente el mismo tipo que el Estado, por lo que la tabla que hemos mostrado es representativa de la mayoría de situaciones en España.
Conclusión: entiende tus rendimientos y toma el control
Conocer los tramos del IRPF aplicables a los rendimientos del capital mobiliario no es solo una cuestión de cumplir con Hacienda. Es también una herramienta para tomar mejores decisiones sobre tus ahorros e inversiones.
Saber que los primeros 6.000 € tributan al 19%, que puedes compensar pérdidas con ganancias dentro de la base imponible del ahorro, o que existen productos que permiten diferir el pago de impuestos puede marcar una diferencia real en tu economía personal.
Si tienes rendimientos en varios países, si eres extranjero residente en España o si simplemente quieres asegurarte de que tu declaración está optimizada dentro de la legalidad, en Fiscal Comunicación podemos ayudarte. Analizamos tu situación concreta y te acompañamos en cada paso del proceso.